Nuestra aventura comenzó en 1966, cuando Manuel García Fernández e

Isabel Valero Ridao abrieron las puertas de nuestra ferretería en San José de

la Rinconada, concretamente en la calle San José, número 102. Desde el

primer día, nos especializamos en artículos de ferretería y en pinturas Titanlux,

posicionándonos como un referente local.

Con los años, su hijo, José Manuel García Valero, se incorporó muy joven a

este proyecto: a los 12 años comenzó a trabajar junto a su padre, para darse

cuenta de que quería dedicarse en “cuerpo y alma” al negocio que su padre

había abierto años atrás. Así, la tradición familiar ganó nueva vida. Más tarde,

la ferretería se trasladó a pocos metros, en la misma calle, al número 115.

Tras más de 50 años de historia, José Manuel sigue al frente con la misma

pasión de siempre, habiendo hecho crecer el negocio, acompañado por la

nueva generación: su hijo José Ignacio, quien atiende al público y organiza la

logística; e Isabel María, encargada de la presencia online, la tienda virtual y la

preparación de pedidos. Juntos, damos respuesta a una clientela diversa:

clientes de toda la vida —que conocieron al fundador—, nuevas generaciones

de jóvenes y adultos, y también numerosas empresas y profesionales.

Nuestra filosofía es clara: estar siempre al servicio del cliente, ofreciéndoles

productos de calidad, atención personalizada y precios competitivos. Hoy en

día, José Manuel vive por y para esta ferretería; sigue siendo su pasión desde

que, muy joven, se enamoró del oficio.